Contra el ruido del odio, la fuerza de la razón
Es muy preocupante la proliferación de los discursos y actos de odio, que se producen a todos los niveles y en todos los formatos, desde cualquiera de nuestros centros educativos hasta los plenos de nuestro ayuntamiento, pasando por supuesto, por las redes sociales. Esta situación no nos puede dejar indiferentes.
El pasado año, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) identificó más de 900.000 mensajes de carácter racista y xenófobo en redes sociales. En un contexto en el que las plataformas digitales no solo constituyen una forma de comunicarnos e interrelacionarnos, sino también de informarnos (demasiadas veces casi de forma exclusiva), estas contribuyen a formar nuestro pensamiento crítico y concepción del mundo; por lo tanto, tenemos motivos para preocuparnos.
A esto se suma que los algoritmos por los que se rigen las redes sociales para ofrecer contenidos priorizan la atracción por encima de otros valores. En consecuencia, los mensajes de odio, la desinformación y las narrativas manipuladoras y polarizantes encuentran un terreno fértil para crecer en nuestra sociedad.
Estas publicaciones obedecen a una estrategia diseñada y financiada por la extrema derecha, que no solo se circunscribe a alentar el racismo y la xenofobia, sino que también pretende socavar el feminismo y la igualdad, además de alentar el enfrentamiento intergeneracional, con un discurso basado en la premisa de que las generaciones más mayores han robado el futuro de las más jóvenes.
Todos ellos objetivos muy claros de un plan que pretende dilapidar nuestro sistema democrático para promover el fascismo poniendo en cuestión el estado del bienestar, que tanto molesta a las grandes élites económicas, mientras se mina durante el proceso la credibilidad de la sociedad en las instituciones, así como la validez y autoridad de estas.
Desde la convicción de la necesidad de favorecer un contrapeso, no solo moral sino también social, a toda esta deriva antidemocrática, en Albacete se ha constituido la ‘Alianza contra el odio’, en la que se han integrado organizaciones como CCOO, PSOE, Podemos, IU, PCE, la Asociación para el Desarrollo Sostenible de Albacete, Juventudes Socialistas de Albacete y la ciudadanía a título particular, con la finalidad de promover de forma conjunta una pedagogía en torno a la protección, defensa y salvaguarda del estado de bienestar, la preservación de derechos y libertades, así como a concienciar sobre el esfuerzo que supuso conseguir estos logros y su consolidación a lo largo de tantos años.
Todos estos derechos consolidados, además de los valores fundamentales de nuestro estado de bienestar y de la propia convivencia, es lo que está en riesgo. Destruir todo esto es el objetivo de la estrategia mundial diseñada por la extrema derecha, bajo el liderazgo de Trump, que persigue la instauración de un nuevo orden mundial en el que la democracia, los derechos humanos, sociales y laborales, puedan desaparecer. La colaboración entre países en la Unión Europea es, sin duda, el mayor escollo para este plan. No tenemos más que recordar qué está pasando en Palestina o en Estados Unidos.
De ahí nuestra responsabilidad, especialmente hacia la juventud, que en muchas ocasiones desconoce de dónde provienen los derechos básicos del estado de bienestar, fruto de tantas luchas obreras y sociales de las generaciones anteriores y presentes. Por ello, no podemos abandonar a toda una generación: jóvenes expuestos y seducidos por estrategias diseñadas por la extrema derecha, atrayéndola con consignas antisistema, para provocar su desconfianza en el sistema democrático y las instituciones sobre las que se sustenta, con el único fin de destruirlas para volver a regímenes absolutistas y autoritarios.
Con la vocación de despertar a esa parte de la sociedad que, aunque consciente de los peligros, está adormecida, combatiremos de forma conjunta los discursos de odio que se expanden día a día y que ponen en jaque todo aquello que nos une, nos identifica y por lo que tanto hemos luchado.
Asimismo, esta iniciativa pretende fomentar la participación ciudadana, especialmente entre jóvenes; generar un discurso que se erija como un muro de contención y respuesta a las propuestas políticas y programáticas que están erosionando las bases de la convivencia en nuestra sociedad y que paradójicamente, usando los derechos y libertades conseguidas en las incontables luchas lideradas por las fuerzas políticas de izquierdas, buscan arrasar con todo y recrear las etapas más oscuras de nuestra historia.
Todos estos objetivos solo se conseguirán desde la conciencia social y la pedagogía sobre la importancia de la participación y de la democracia, así como el compromiso para proteger y salvaguardar el estado de bienestar.
No dejaremos sin denunciar, desde la información, la calma y la argumentación basada en datos contrastados cada acto de odio. Lucharemos con nuestro ejemplo conjunto de contrafuerza frente a los extremismos, contribuyendo a construir un espacio público más justo, seguro, informado y humano. Contra el ruido del odio, la fuerza tranquila de la razón y los argumentos inspirados en la justicia, la equidad y la humanidad.