¿Quiénes somos?
La Alianza contra el Odio es una iniciativa constituida en Albacete que agrupa a organizaciones sociales y políticas, así como a ciudadanía a título particular, comprometidas con la defensa de la democracia, la convivencia y el Estado del bienestar.
Forman parte de esta iniciativa CCOO, Podemos, PSOE, Izquierda Unida (IU), Partido Comunista de España (PCE), la Asociación para el Desarrollo Sostenible de Albacete, Juventudes Socialistas de Albacete, además de personas que, a título individual, han decidido implicarse en este compromiso colectivo.
Nos une la convicción de que es necesario articular un contrapeso no solo moral, sino también social, frente a la deriva antidemocrática que amenaza los valores fundamentales de nuestra convivencia.
¿Qué queremos?
Queremos defender, proteger y salvaguardar el Estado del bienestar, los derechos y libertades conquistados tras décadas de luchas sociales y obreras, y el marco democrático que garantiza la convivencia.
Defendemos la igualdad, el feminismo, los derechos humanos, sociales y laborales, la cohesión intergeneracional y la legitimidad de las instituciones democráticas.
Somos conscientes de que todos estos derechos consolidados —junto con los valores fundamentales del Estado del bienestar y de la propia convivencia— están en riesgo ante estrategias que buscan dilapidar el sistema democrático, cuestionar la autoridad institucional y debilitar la confianza ciudadana en lo público.
Aspiramos a fortalecer una ciudadanía crítica, informada y comprometida con la preservación y consolidación de estos derechos.
¿Cómo lo haremos?
Impulsando una pedagogía activa en torno a la protección, defensa y salvaguarda del Estado del bienestar y los derechos fundamentales, así como concienciando sobre el esfuerzo colectivo que supuso conquistarlos y consolidarlos a lo largo del tiempo.
Fomentando la participación ciudadana como herramienta esencial de compromiso democrático, especialmente entre la juventud.
Generando un discurso público basado en datos contrastados, la serenidad y la argumentación rigurosa frente a la desinformación y las narrativas polarizadoras.
Denunciando cada acto y discurso de odio desde la información, la calma y la firmeza democrática.
Construyendo un espacio común que actúe como muro de contención frente a propuestas políticas y programáticas que erosionan las bases de la convivencia y que, paradójicamente, utilizan las libertades conquistadas para intentar desmantelarlas y recrear las etapas más oscuras de nuestra historia.
¿A quién nos dirigimos?
Nos dirigimos al conjunto de la ciudadanía y, de manera muy especial, a la juventud.
Existe una responsabilidad particular hacia las nuevas generaciones, que en muchas ocasiones desconocen el origen de los derechos sociales y laborales que hoy disfrutan, fruto de luchas sostenidas por generaciones anteriores y presentes.
No podemos abandonar a una juventud expuesta a estrategias diseñadas para seducirla mediante consignas antisistema, generando desconfianza hacia el sistema democrático y las instituciones con el objetivo final de debilitarlas o destruirlas y abrir paso a regímenes autoritarios o absolutistas.
Queremos despertar también a esa parte de la sociedad que, aun siendo consciente de los riesgos que afrontamos, permanece adormecida. La defensa de la democracia requiere implicación activa.
¿Por qué nace la Alianza?
La Alianza nace ante la creciente proliferación de discursos y actos de odio que se producen a todos los niveles y en todos los formatos: en redes sociales, en espacios educativos, en el debate público y en las propias instituciones.
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) identificó en el último año más de 900.000 mensajes de carácter racista y xenófobo en redes sociales. En un contexto en el que las plataformas digitales constituyen no solo una forma de relación, sino también —demasiadas veces de manera casi exclusiva— una fuente de información, estos mensajes influyen directamente en la formación del pensamiento crítico y la concepción del mundo.
A ello se suma que los algoritmos que rigen estas plataformas priorizan el impacto y la atracción por encima de otros valores, facilitando la expansión de mensajes de odio, desinformación y narrativas manipuladoras y polarizantes.
Entendemos que muchas de estas dinámicas responden a estrategias organizadas y financiadas por la extrema derecha, que no solo buscan alentar el racismo y la xenofobia, sino también socavar el feminismo, la igualdad y la cohesión social, promoviendo el enfrentamiento intergeneracional bajo la premisa de que las generaciones mayores han robado el futuro a las jóvenes.
Se trata de una estrategia más amplia que persigue debilitar el Estado del bienestar —cuestionado por determinadas élites económicas— y minar la confianza en las instituciones democráticas para abrir paso a modelos autoritarios. El documento señala además una estrategia internacional impulsada por la extrema derecha, bajo el liderazgo de Trump, orientada a promover un nuevo orden mundial en el que la democracia y los derechos humanos, sociales y laborales puedan verse seriamente amenazados. La cooperación entre países dentro de la Unión Europea constituye, en este sentido, uno de los principales obstáculos para ese proyecto.
Los acontecimientos internacionales recientes, como los que se viven en Palestina o en Estados Unidos, muestran hasta qué punto la democracia y los derechos pueden verse amenazados.
Frente a esta realidad, creemos imprescindible organizar una respuesta democrática basada en la razón, la justicia, la equidad y la humanidad.
Porque frente al ruido del odio, defendemos la fuerza tranquila de la razón y el compromiso colectivo con la convivencia democrática.
